Título: Negro es el terror.
Autor: Keith Luger.
Editorial: Bruguera.
Colección: Servicio Secreto.
Nº: 1406.
Año de publicación: julio, 1977.
Nº de páginas: 96.
Precio original: 25 ptas.
Argumento:
Jeanne Laurent está casada con un prestigioso ingeniero, lleva una vida tranquila en una casa cercana a la capital francesa y su vida parece perfecta. Pero no es así. Víctima de un golpe, apareció tres años atrás sin conocimiento en un parque y, desde entonces, ha vuelto a nacer. Nada recuerda de su vida anterior e incluso su nombre es ficticio: fue bautizada por el médico que atendió su caso. Jeanne vive, por tanto, obsesionada con saber cuál es su verdadero nombre y dónde se encuentran sus orígenes. Así, cuando comienza a recibir las llamadas de un chantajista que la vincula con un crimen cometido precisamente tres años antes, la señora Laurent se dispone a investigar las pistas que le ofrece el pérfido individuo que intenta conseguir dinero de ella y de Frederic, su amante esposo, sin confiar a este su oscuro secreto y sin saber qué incierto futuro se abre ante ella.
Opinión personal:
La verdad es que la novela me ha encantado. El argumento, con nuestra protagonista amnésica, las escenas en el tren y la localización en París me han traído a la memoria diversos títulos del gran director Alfred Hitchcock. “Extraños en un tren”, “Vértigo”, ”Con la muerte en los talones” o, sobre todo, “Recuerda”. Aunque con las limitaciones impuestas por la máxima extensión permitida a los bolsilibros, lo cierto es que la historia está bien desarrollada, los personajes son esbozados e, incluso, retratados con el suficiente nivel de detalle como para que nos resulten queridos y el desenlace, aunque tal vez se desarrolla con demasiada rapidez, no deja de resultarnos placentero. Una novela más que recomendable para hacer más llevadera cualquier tarde de este verano caluroso que estamos viviendo.
Valoración: *****
